Orientación Ambiental
|
Revista de Níquel, Junio 2007 -- Un nuevo documento proporciona buenas prácticas para evaluar el riesgo ambiental de los metales. Más y más negocios que, ya sea producen materiales o fabrican productos, son llevados a las evaluaciones de riesgo ambiental en sitio específico. Al hacerlo así, con frecuencia llegan a evaluaciones inapropiadas para los metales debido a que las herramientas que usan están destinadas para químicos orgánicos. Hace tres años, el International Council on Mining & Metals (Consejo Internacional sobre Minería y Metales) y el Eurometaux abordaron el problema al reunir a varios científicos independientes sobresalientes. El Departamento para el Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido (Defra) aprobó las recomendaciones de los científicos y posteriormente ayudó a establecer un panel científico de revisión de 21 miembros. Defra también introdujo la iniciativa a las autoridades nacionales en Canadá, los Estados Unidos y la Unión Europea. En marzo del 2007, el panel publicó un documento breve, “Metals Environmental Risk Assessment Guidance” (Guía de Evaluación de Riesgo Ambiental de los Metales), acompañado por una serie de hojas informativas sobre caracterización del riesgo, evaluación de la exposición, evaluación de los efectos, evaluación de riesgo marino, biodisponibilidad, análisis de incertidumbre y clasificación. Juntos, estos aclaran la mayoría de los conceptos científicos recientes que aplican a la evaluación de riesgo ecológico de los metales. El documento de 80 páginas está destinado a profesionales de la ciencia ambiental quienes ya están familiarizados con los principios de la evaluación de riesgo y los criterios de calidad ambiental. Entre los temas abordados están: cómo los riesgos ambientales de los metales pueden ser evaluados en la forma más apropiada, dependiendo de la disponibilidad de los datos; cómo las correcciones de la bio-disponibilidad pueden ser incorporadas en el proceso; las evaluaciones de riesgo “probabilística” para los metales de datos abundantes (tales como el níquel); y las metodologías para cuantificar la incertidumbre que es una parte integral de cualquier proceso de evaluación de riesgo. Según se desarrollan la práctica reguladora y el entendimiento técnicos, el panel publicará periódicamente las hojas informativas revisadas en un sitio web. Más de 300 referencias científicas son incluidas en el documento, las cuales también indican cuándo y cómo
los datos aplican a las aleaciones (aunque este tópico no es cubierto extensamente).
|




