Una Alternativa para la Eectrodeposición
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Un nuevo proceso de electro-recubrimiento de níquel y cromo no utiliza cromo hexavalente o trivalente Par Dean JobbRevista de Níquel, Marcha 2007 --Dos inventores de California están promoviendo un proceso de electro-recubrimiento con cromo, económico y ambientalmente amigable, para rines automotrices, cerrajería marina, grifos y otros artículos que requieren un acabado durable y decorativo. El proceso utiliza tecnología de metalización al vacío y una aleación de cromo rica en níquel. “Esto va a revolucionar la forma en que los rines son recubiertos con cromo,” predice Gary Goodrich, presidente de Goodrich Technology Corp. ubicada en California y co-desarrollador de la composición y el proceso patentados. La Chrysler, división de Daimler Chrysler, ha aprobado el acabado – promocionado bajo el nombre comercial de PermaStar – para sus vehículos. General Motors, Toyota, Honda y otros fabricantes de automóviles están ya sea echando un vistazo o ya están probando el producto. Goodrich y el co-inventor Patrick Colahan se propusieron encontrar una alternativa a la electrodeposición tradicional. “Somos dos tipos quienes vieron una necesidad hace años de una alternativa del cromo” dice Colahan, quien trajo su experiencia en la ingeniería de producción a la búsqueda. Goodrich estuvo en el negocio de la refabricación de rines de aluminio y quería encontrar una mejor forma de dar un acabado nuevo a los mismos. El proceso funciona así: se aplican dos capas de primer a un substrato a alta temperatura, produciendo lo que Colahan llama “un acabado como vidrio” sin el pulido mecánico habitual. El rin con primer u otro objeto son entonces colocados en una cámara de metalización al vacío que contiene una pequeña cantidad de gas argón. Una capa base de 80% níquel y 20% cromo es vaporizada y aplicada al objeto hasta un espesor de 1,000 angstroms. “Se adhiere atómicamente, un átomo a la vez,” dice Goodrich. El mismo proceso es utilizado para aplicar una capa delgada de cromo puro de 500 angstroms. El paso final es agregar una capa protectora superior de acrílico. Colahan y Goodrich experimentaron con otros metales, incluyendo otras aleaciones de níquel y titanio, pero la primera aleación con la que probaron (80-20 níquel cromo) demostró funcionar mejor con la capa base. Colahan dice que la adición de cromo ayuda a vaporizar el níquel. También aparecen los beneficios para el ambiente natural con el nuevo proceso. Cada rin utiliza menos níquel y cromo y pesa menos que un rin electro-recubierto convencionalmente. Por lo tanto, hay ahorros sustanciales cuando se fabrica el rin, y hay menor pérdida de níquel y cromo cuando es finalmente reciclado. “Obtenemos una apariencia de cromo altamente reflexiva que puede resistir la corrosión,” Dice Goodrich. La capa se adhiere a varios substratos – acero, manganeso, bronce, latón, aluminio y plástico – y puede ser utilizada en cualquier lugar donde la corrosión sea un factor. La capa ha sido exitosamente probada en aros de portilla, respiraderos y otros accesorios de cubierta de un guardacostas de la Guardia Costera de Estados Unidos. La capa PermaStar hace alarde de dos ventajas importantes: el proceso de aplicación no utiliza cromo trivalente o hexavalente u otros compuestos peligrosos, y afirma tener importantes ahorros en el costo (Colahan pronostica que una línea de producción capaz de fabricar 100 rines por hora podría aplicar la capa por US$8.75 por rin, comparado con el mínimo de $45 por el recubrimiento convencional). Goodrich Technology patentó su proceso de aplicación en el 2002 y obtuvo una patente por sus composiciones de la capa en diciembre del 2006. Un fabricante de California ha sido autorizado a utilizar el proceso, y la compañía está negociando con otros licenciatarios potenciales en los Estados Unidos y Canadá. Dean Job es un escritor independiente radicado en Halifax, Nueva Escocia. Crédito de la fotografía: Goodrich Technology Corp.
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