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Varillas en acero inoxidable embebidas en el concreto ayudan a controlar la erosión, mejora la
navegación
por Dr. G. Crawford
Revista de Níquel, Marcha 2008 -- Las curvas del Río Mississippi Bajo
están presentes desde su confluencia con el río Ohio hacia el sur por cerca de 1,600 kilómetros hasta Nueva
Orleans, donde desemboca en el Golfo de México.
La erosión tiene que ser controlada a lo largo de las orillas cóncavas del río para prevenir
desbordamientos. Encaminados hacia este fin, la División del Valle del Mississippi del Cuerpo de Ingenieros
de la Armada de los Estados Unidos, dirige un programa. “Mejoras al Canal”, como parte del proyecto federal
Río Mississippi y Afluentes.
El trabajo supone colocar grandes bloques de concreto rectangulares y apilarlos y colocarlos a cada
extremo. Cada bloque mide 7.6 metros de longitud, 1.2 metros de ancho y 80 milímetros de espesor y consta de
16 cuadros de concreto. Los cuadrados son colados sobre mallas rectangulares de varillas para refuerzo en
acero inoxidable tipo S24100 (con 2% de níquel) de 38 mm de diámetro. Se seleccionó este material debido a su
resistencia mecánica y resistencia al desgaste. Las varillas están embebidas en el concreto; las curvas de la
varilla sobresalen de los bordes de los bloques.
Para unir y mantener de ese modo los bloques, se utilizan conectores de acero recubiertos con cobre de 300
mm de longitud, los cuales se tuercen a lo largo de la curva de las varillas en acero inoxidable. De este
modo, los cuadrados, que pesan en promedio 1.6 toneladas cada uno, se mantienen fuertemente unidos y se
mantienen flexibles.
Treinta y cinco de esos cuadrados se colocan uno al lado del otro para formar un arreglo de 43 metros de
ancho y 7.6 metros de largo sobre la barda contenedora alineada paralelamente a la orilla del río.
Cables botadores de acero de 12 mm de diámetro se conectan a cada cuadrado para controlar el
desplazamiento de los bloques fuera de la barrera hacia la orilla del río, de aquí que se requiera colocar
los cuadrados a profundidades de 30 metros o más de ser posible.
Al final del arreglo de 7.6 m de longitud, cerca de la barrera de contención, se coloca un segundo
arreglo, al lado de la barrera de contención, formando un “colchón” flexible. Este proceso continua hasta que
el colchón se coloca a la profundidad requerida.
Debido a que el colchón es flexible, puede ajustarse a irregularidades de la orilla del río, tanto arriba
como debajo del nivel del agua. Cada colchón se mantiene en su lugar debido a anclas colocadas en la orilla,
por debajo del nivel del agua. Las ilustraciones muestran cómo funciona el ingenioso proceso.
La protección de la ribera del Mississippi ha sido tema vigente desde finales de 1800, aunque el uso de
bloques de concreto no vio la luz sino hasta la época de la primera guerra mundial y el acero inoxidable no
entro en el juego hasta mediados de los años 70´s. En la actualidad, cada orilla cóncava propensa de
erosionarse ha sido protegida a lo largo del río. Cada colocación se verifica regularmente y se repara si
está dañada.
“El diseño refinado que usamos en el Mississippi Bajo es un producto de calidad y probado, efectivo en
costo y del todo excelente,” menciona Steve Ellis, un ingeniero civil y consultor del Cuerpo de la Armada del
programa Mejoras al Canal.
La excelencia deriva enormemente del empleo del acero inoxidable en la malla del metal que da rigidez al
concreto, de este modo se minimiza la erosión de las riberas.
Dr. G. Crawford is a Mississauga, Ontario-based consultant to the Nickel Institute.
Crédito de la fotografía: U.S. Corps of Engineers and istockphoto.com/Ian Hamilton
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